En el año 480 [1035], yo, marzpan [general] Ablgharib recibí un edicto en nombre de shahanshah [rey de reyes] Smbat para Miguel, el emperador de los griegos, en Constantinopla, y con gran esfuerzo y grandes gastos compré un fragmento de la Santa Cruz, y cuando regresé, completado este templo…
Fragmento de una inscripción en la pared de la Iglesia del Redentor en Ani
Cuenta una historia muy lejana que en 1035 el regidor del reino de Ani, la ciudad de las mil iglesias, decidió construir un templo que albergara la reliquia de la Santa Cruz. La iglesia, de planta circular, debía tener una cúpula tan grande como la de Santa Sofía de Constantinopla, pues hasta ahí llegaba la rivalidad entre ambas ciudades.
Técnicamente muy avanzada para su época, la cúpula debió de ser reparada algunas décadas después de su construcción, mas aguantó invicta invasiones y tres fuertes terremotos hasta bien entrado el siglo XX. Pero en la década de los 50 una fuerte tormenta derribó la mitad oriental del edificio situado en medio de la solitaria y despoblada llanura que, hace mil años, ocupó una de las destacadas ciudades de la Ruta de la Seda.


